sábado, 2 de mayo de 2009

La crisis de los años 30 y las respuestas a la crisis. Antes de nada cabe resaltar que la crisis afectó más a países de la Europa Oriental y Central que a la Europa Occidental; esto se debe a que los países de Europa Oriental y Central eran, muchos de ellos, países que se acababan de independizar y, desafortunadamente, les tocó hacerlo en una época mala en la que la liquidez escaseaba.
La crisis de los años treinta se originó principalmente por problemas en los sectores agrarios e industriales en Estados Unidos ya que en ambos se acumularon stocks, los precios cayeron, los salarios aumentaron muy poco o casi nada lo que conllevaba a una reducción del poder adquisitivo. El sector agrario cuando se inició las maquinas eran muy grandes, se daban grandes propiedades a coste cero, el factor trabajo era abundante (aunque menos que en Europa) pero más cara… los campesinos empezaron a pedir préstamos para comprar nuevas maquinarias, invertir,… pero ello no implicaba también un aumento del consumo por lo que empezaron a haber problemas de acumulación de stocks, habían dificultades para devolver los prestamos por lo que incrementó la morosidad y los embargos. Por otra parte, las pymes que, generalmente vendían sus productos a empresas más grandes, quebraron y afectaron también a las empresas a las que abastecían. El problema agrario se juntó al industrial, aunque este último fue de una manera más leve. La tendencia de los precios industriales a la baja afectó al país ya que el beneficio dejó de crecer, los salarios se congelaron por lo que también se frenó el consumo. Esta crisis industrial empezó en la construcción y la automoción donde muchos redujeron plantilla por el descenso de los beneficios y en las cotizaciones en la bolsa. A parte de esto, el hecho de que su sector financiero no estuviese bien formado agravó la situación. Muchas empresas quebraron y también sus cotizaciones y el “Jueves Negro”, en octubre de 1929, alrededor de mil empresas y bancos cerraron en quiebra.
Hubo una doble vía de contagio fuera de Estados Unidos; por una parte, vía comercial reduciendo las exportaciones y las importaciones y, por otra, vía financiera ya que exigían el retorno inmediato de los créditos y congelación de los préstamos.
Las políticas de lucha contra la crisis fueron: la tradicional que consistía en utilizar aranceles y devaluaciones como es el caso de Gran Bretaña. La monetarista que buscaba la estabilidad monetaria a través de la de0flación, contrayendo la demanda, los precios y la inversión a costa de un gasto social y consumo. La keynesiana que consideraba la inversión como la clave para salir de la crisis a través de la expansión del consumo y la demanda.
Al estudiar este tema, me recuerda mucho a la actualidad en la que estamos viviendo ya que ahora, como en 1929, la crisis en el sector industrial empezó en la construcción y en los automóviles ocasionando un despido masivo de empleados y congelación de salarios por el descenso de los beneficios; por eso es importante la historia porque, a través de los años la historia es como un péndulo, se va repitiendo la situación por lo que podríamos aprender de las decisiones y medidas que tomaron y aprender tanto de los errores y de los logros.

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